jueves, 10 de agosto de 2017

1987. El carguero Casón encalla en la costa de Finisterre

El 5 de diciembre de 1987, frente a la playa Del Rostro de la costa de Finisterre, el Cason, un carguero de bandera panameña botado en 1969, encallaba con una carga de miles de toneladas de productos químicos inflamables y corrosivos a bordo. El accidente se producía a raíz de un incendio declarado en las bodegas 1 y 2 del mercante, tras desplazarse la carga debido a un fuerte temporal, cuando navegaba a quince millas del cabo de Finisterre.

Hubo 23 muertos y ocho supervivientes, todos ellos de nacionalidad china. El buque realizaba la ruta entre Rotterdam y Hong Kong.

Graves disturbios en la Comarca de Finisterre

El 5 de diciembre de 1987, frente a la playa Del Rostro de la costa de Finisterre, el Cason, un carguero de bandera panameña botado en 1969, encallaba con una carga de miles de toneladas de productos químicos inflamables y corrosivos a bordo. El accidente se producía a raíz de un incendio declarado en las bodegas 1 y 2 del mercante, tras desplazarse la carga debido a un fuerte temporal, cuando navegaba a quince millas del cabo de Finisterre.

Hubo 23 muertos y ocho supervivientes, todos ellos de nacionalidad china. El buque realizaba la ruta entre Rotterdam y Hong Kong.

La gravedad de los hechos obligó a la intervención de la Policía Nacional y de la Guardia Civil

El hecho de que la tripulación del barco lo abandonasen precipitadamente antes de embarrancar esa tarde en la playa de O Rostro prendieron la mecha de la alarma entre los vecinos de la zona. El reconocimiento, dos días después, por parte de la Comandancia de Marina de A Coruña de que el buque transportaba productos tóxicos no hizo sino avivar un miedo que alcanzó su momento culminante tres jornadas más tarde. Los rumores sobre la naturaleza de la carga del buque y las explosiones que comenzaron a producirse en el interior del buque acabaron por desatar una ola de histeria, que la Administración, al frente de la cual se hallaban el Presidente de la Xunta, González Lage, Delegado del Gobierno en Galicia, García Sabell, y el gobernador Civil, Andrés Moreno Aguilar, en una decisión errónea y lamentable, lejos de calmar los ánimos, los azuzó todavía más, anunciando, la noche del 10 de diciembre, el envío de una gran flota de autobuses a la comarca para evacuar a la población de la zona por el riesgo para la salud 

Alarmados, muchos vecinos de Fisterra, Muxía, Cee y Corcubión decidieron no aguardar más y, pese a los desmentidos posteriores y a los llamamientos a la calma, emprendieron por sus propios medios una huida que los llevó hasta Santiago y A Coruña, principalmente. En La Coruña fueron alojados en Hoteles y en Palacio de los Deportes.

Policía de la 9ª C.R.G. trasladando los bidones del Casón

Posteriormente el Gobierno Central decidió llevar la carga al Campamento Militar de Parga, en el ayuntamiento de Guitiriz, pero una barricada vecinal, que ocupó la carretera con neumáticos ardiendo, impidió el acceso de los camiones cargados con el material del Casón, y se produjeron durísimos enfrentamientos con la Policía Nacional y la Guardia Civil. Posteriormente, escoltada por la Policía Nacional, se decidió trasladar la carga al muelle Alumina-Aluminio (hoy ALCOA) en San Cibrao, donde se reprodujeron los enfrentamientos, impidiendo el comité de empresa el paso de los camiones.

Sobresaltados los trabajadores de la fábrica de Alúmina-Aluminio por los rumores sobre la posible letalidad de la carga, y siguiendo instrucciones del comité de empresa, abandonaron aterrorizados sus puestos de trabajo y la planta industrial quedó totalmente inutilizada al pararse los hornos bruscamente y sin haberse seguido un procedimiento de parada establecido. Fue por ello necesario desguazar la mayoría de la instalación y reconstruirla con el dinero que abonó Musini, aseguradora estatal, con cargo al siniestro. El coste superó los 20.000 millones de pesetas, siendo hasta hoy el siniestro más caro de la historia del seguro en España. La carga del "Cason" estuvo en los muelles de San Ciprian hasta que fue embarcada con destino a Amberes.

Carlos Fernández Barallobre.

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