jueves, 16 de abril de 2026

Las fronteras (IV). Del Imperio en el que no se ponía el sol a los límites actuales

Del boletín "Emblema" de abril, tomamos este artículo de nuestro gran amigo y compañero el Comisario Pral. Félix Alvarez Saavedra.

En nuestros tres artículos previos sobre fronteras hemos hablado del concepto de frontera, de controles fronterizos en las aéreas, marítimas y terrestres, y de controles yuxtapuestos en estas últimas, hoy queremos hablar de cómo desde el final del reino nazarí hasta la actualidad, tras dos siglos de expansión por conquista, guerra, matrimonios o acuerdos más o menos pacíficos, los límites fronterizos de España han ido reduciéndose de forma inexorable.

Paso fronterizo de El Tarajal (Ceuta)

En el siglo XVIII, por el Tratado de Utrecht, España perdió los Países Bajos, Nápoles, Cerdeña, Milán, Sicilia, Menorca y Gibraltar.

Un siglo después, fueron las guerras de liberación de los territorios americanos, que dieron lugar a la mayoría de las Repúblicas que ahora conocemos.

Posteriormente, en el siglo XX, fueron mandatos internacionales los que obligaron al abandono nuestras posesiones en África.

Al margen de todo ello, España también se desprendió de parte de sus territorios vendiéndolos, eso sí, en ocasiones presionado bien por la situación económica interna bien por la fuerza militar del comprador. Sin ánimo de ser exhaustivos, podemos mencionar, la compra por el gobierno estadounidense de la Florida en 1819. Asegurado en el Tratado Adams-Onís, el territorio abarca la actual Florida y partes del sur de Alabama, Misisipi y Luisiana.

Frontera de Melilla. La valla en 2022

En 1898, tras la Guerra Hispano-norteamericana, España cedió a los Estados Unidos Guam y Puerto Rico, le concedió el control temporal de Cuba y le vendió Filipinas. Las transferencias se formalizaron en el Tratado de París, firmado el 10 de diciembre.

Un año después, el gobierno de España se dio cuenta de que ya no podía defender ni administrar sus territorios en el Pacífico. Como consecuencia de ello las islas Carolinas, Marianas y Palaos fueron vendidas al gobierno alemán.

Varias islas filipinas (Cagayan Sulu, Sibutu, las Spratly y Scarborough Shoal) quedaron fuera del Tratado de París debido a un error administrativo y permanecieron bajo la soberanía de España hasta que la discrepancia se solucionó con la firma de un nuevo tratado en 1900.

Hoy día restan como territorios españoles más allá de la Península y los dos grandes archipiélagos, las ciudades de Ceuta y Melilla, el peñón e islas de Alhucemas, el peñón de Vélez de la Gomera, las islas Chafarinas y el islote de Perejil, además de la isla de Alborán.

Visado marroquí sin derecho a pernoctar en Ceuta (2015)

Ceuta y Melilla fueron consideradas hasta el Decreto 3070/1967, de 28 de diciembre, “plazas de soberanía española en el Norte de África” bajo el mando de un Gobernador General, militar, y un Administrador General (el último de ellos el General de Brigada retirado Luis Carvajal Arrieta). Tras ese Decreto las máximas autoridades fueron sus respectivos alcaldes, con “el carácter de Delegados gubernativos, dependientes directamente del Ministerio de la Gobernación”, hasta que la Constitución de 1978 les permitió, por la Disposición Transitoria Quinta, convertirse en Comunidades Autónomas, situación a la que acceden por las Leyes Orgánicas 1 y 2/1995, de 13 de marzo, de los Estatutos de Autonomía de Ceuta y Melilla, respectivamente.

En la actualidad son nuestras únicas fronteras terrestres fuera de la Península Ibérica, con un total de 6,3 km la de Ceuta y los 9,6 km de Melilla, existiendo una franja de tierra de unos 85 metros en el istmo entre el Peñón de Vélez de la Gomera (1) y el territorio continental marroquí, que no puede traspasarse en ninguno de los dos sentidos.

Sello de la Admon. Gral. de los Territorios de Soberanía en pasaporte de Ceuta 1967 (pgna. 3)

En Ceuta, un listado a las fronteras o pasos oficiales que en algún momento han existido nos lleva a mencionar a El Tarajal I (2), entre aquella ciudad y Castillejos (Fuideq), abriéndose el 27 de febrero de 2017 Tarajal II, lo cual permitió cerrar la existente en el puente del Biutz (abierta en 2005 y cerrada desde 2017). Otro paso más, denominado Benzú-Beliones (paso de Cabililla), situado en el extremo Este de la línea divisoria, funcionó hasta la apertura del puente de Biutz.

En Melilla históricamente han existido cuatro pasos fronterizos: Beni Enzar, frontera internacional abierta 24 horas al día; Barrio Chino, paso habilitado para transporte a pie de mercancías; Farhana, paso establecido para los habitantes de Nador y de Melilla; Mariguai, para estudiantes y padres que tienen que cruzar a diario la frontera para ir al colegio o al instituto.

No podemos ocultar que ambas fronteras están sometidas a cierres intermitentes, unas veces temporales y breves, debidos a los intentos de cruzar la frontera por parte de inmigrantes no marroquíes (argelinos, de países subsaharianos, libios, sirios, etc.) (3), otras largos como consecuencia de la pandemia del COVID-19 y, luego ya otros de duración indeterminada como consecuencia del tira y afloja diplomático relativo a los acuerdos económicos entre Marruecos y la Unión Europea.

Sello de la Admon. Gral. de los Territorios de Soberanía en pasaporte de Ceuta 1967 (pgna. 5)

Aunque Ceuta y Melilla fueron excluidas expresamente del espacio Schengen por decisión española, nuestras autoridades nacionales expiden visados a ciudadanos marroquíes, extendidos sobre sus pasaportes, que permiten múltiples entradas y salidas exclusivamente en las ciudades de Ceuta y Melilla con la obligación de no pernoctar en las mismas, de tal modo que se estampa una leyenda en tinta roja que dice “Acceso limitado a la ciudad de Ceuta con entrada y salida en el mismo día”.

Como última pincelada histórica digamos que, durante buena parte del siglo XX, el acceso a las dos ciudades estuvo restringido para los españoles que desde la Península pretendían acceder a esas tierras, siendo precisa la obtención de autorización de desembarco (Orden 431 de la Presidencia del Gobierno de 21 de diciembre de 1929), luego estar documentado con pasaporte y salvoconducto (Dahir de 2 de agosto de 1927, también Decreto de 4 de octubre de 1935 sobre pasaportes y extranjeros, y por una Orden de Presidencia del Gobierno de 5 de enero de 1957), hasta que en los años 60 desaparecieron tales restricciones.

Félix Alvarez Saavedra.

Notas

1.- Inexistente hasta 1930, cuando un terremoto mutó la isla en península y su istmo es ahora frontera, aunque no habilitada para el paso.
2.- Aunque Marruecos no reconoce oficialmente la existencia de tales fronteras, denominándolas “pasos”.
3.- La UE tomó cartas en el asunto ayudando a financiar sendas vallas que, al menos, dificultaran el paso ilegal de personas hacia España.

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