miércoles, 15 de abril de 2026

ETA asesina en Zaragoza al comandante Rivera Sánchez y al conductor Ramos Saavedra

Del boletín "Emblema" de abril, tomamos este artículo de nuestro buen amigo el Inspector Jefe (R) Eloy  Ramos Martínez.

Hacia las 8,00 horas de aquel viernes, 30 de enero de 1987, Ángel José Ramos Saavedra conducía un autobús ocupado por militares y docentes que se dirigía a la Academia General Militar de Zaragoza. Cuando el vehículo transitaba por la Plaza César Augusto de la capital aragonesa, el etarra Henri Parot accionó a distancia una bomba alojada en una furgoneta que, al explosionar, mató a Ángel José Ramos Saavedra y al comandante de Ingenieros del Ejército de Tierra, Manuel Rivera Sánchez. La explosión causó también lesiones de diferente gravedad a cuarenta y un militares y civiles, además de cuantiosos daños materiales.

Comandante Manuel Rivera Sánchez

El radio de acción de la bomba llegó a los 800 metros a la redonda y fueron afectados varios edificios así como el pórtico de la iglesia de San Juan de los Panetes, a cuyos pies estaba aparcada la furgoneta Ebro con el explosivo, los Juzgados, el Gobierno Civil e incluso la Basílica del Pilar.

Uno de los heridos, el comandante Juan Cervera, declaró desde el hospital como había sucedido el atentado:

Conductor Ramos Saavedra

"Todo fue instantáneo, yo me quedé paralizado en el asiento. No había notado antes nada anormal que hiciera presagiar lo sucedido. Después de la explosión salí del autobús por mi propio pie, como la mayoría de mis compañeros. Y hasta que no llegué al Hospital Militar no me di cuenta de lo que realmente nos había pasado".

El comandante ingeniero Manuel Rivera Sánchez, natural de Albacete, contaba 45 años de edad, estaba casado y el matrimonio contaba con tres hijos. Era profesor en la Academia General Militar de Zaragoza. Resultó gravísimamente herido en la explosión y aunque fue trasladado rápidamente al Hospital Clínico Universitario murió dos horas más tarde cuando iba a ser intervenido quirúrgicamente.

Ángel José Ramos Saavedra, de 47 años, era natural de A Coruña. Estaba casado y tenía dos hijos. El sepelio de sus restos mortales tuvo lugar en el cementerio de Cerdañola del Vallés (Barcelona). Tan solo llevaba ocho días en aquel servicio. Fue la segunda víctima de los terroristas aquel año de 1987.

El 31 de enero, el funeral por el comandante Manuel Rivera y el conductor José Ángel Ramos fue presidido en la Academia General Militar por Narcis Serra, entonces ministro de Defensa. El día anterior Serra había manifestado, tras desplazarse a la capital aragonesa, que "Ningún punto de España está libre de que se produzca un atentado como éste, pero no pensábamos que pudiera ocurrir en Zaragoza." (Heraldo de Aragón, 31 de enero de 1987)

El capellán de la Academia Militar, Emilio del Moral, denunció:

"Desgraciadamente, la inhibición, los paños calientes, las disculpas, los aplazamientos o reservas en las condenas tajantes al terrorismo son en muchos grupos moneda común; algunos incluso les prestan su simpatía y alientan con su apoyo a este baño de sangre y destrucción."

El entones Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón, ex alumno de la Academia General de Zaragoza, que en 1986 recibió en ella el despacho de alférez de Infantería, envió desde el buque escuela Juan Sebastián Elcano un telegrama de condolencia al director de la Escuela, general José Jiménez Pérez de Larraya para su traslado a los familiares de las víctimas.

El 1 de febrero, unas 40.000 personas secundaron en Zaragoza una manifestación convocada por el Ayuntamiento de la ciudad para mostrar su repulsa por el atentado terrorista. Según informó la prensa el dia 2, la manifestación estuvo encabezada por una gran pancarta con el lema "Zaragoza por la paz y contra el terrorismo". El alcalde socialista de la ciudad, Antonio González Triviño y dos de los tres hijos del comandante Rivera sostenían la pancarta que abría la marcha.

La Sección 1ª de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó sentencia número 20, de 1993, en la que se determinaba que el franco-argelino Henri Parot fe quien estacionó la furgoneta cargada con el explosivo y el que accionó la bomba al paso del autocar militar.

Fue condenado a las penas de 30 años de reclusión mayor por un delito de atentado con resultado de muerte; 30 por un delito de asesinato y 24 de reclusión mayor por cada uno de los 25 delitos de asesinato frustrado. También debería indemnizar a los herederos de los fallecidos con 35 millones de pesetas a cada uno. Henri Parot fue declarado insolvente en la misma sentencia, por lo que las indemnizaciones recayeron sobre el Estado, que, subsidiariamente debería asumir el pago.

En 2002 la misma Sección de la Sala de lo Penal de la Audiencia condenó a Francisco Mújica Garmendía "Pakito" y a José María Arregui Erostarbe, "Fiti" a sendas penas de 743 años como cooperadores necesarios en el atentado. Ambos habían dado la orden al "Comando Argala" de perpetrar el atentado y habían facilitado el material y la logística necesarios.

Dos semanas antes del atentado perpetrado en Zaragoza, una operación policial había desarticulado el comando Madrid. Esta célula terrorista había sido la autora de numerosos atentados sanguinarios cometidos en la capital de España entre junio de 1985 y julio de 1986.

Eloy Ramos Martínez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario