domingo, 21 de diciembre de 2025

Los medios de locomoción de la Policía Gubernativa de Guinea

Del boletín "Emblema" de diciembre, tomamos este trabajo de Javier de Granda Orive.

El primer automóvil que llegó a los antiguos territorios españoles del golfo de Guinea lo hizo en 1913, pertenecía a los hermanos claretianos y fue destinado al acarreo de material para obras. Como dice la revista La Guinea Española[1] «fue un alarde prematuro de progreso colonial, pues no había más que trozos insignificantes de carretera junto a la capital». Hubo que esperar hasta 1921 para ver otro vehículo en Guinea: un Ford de la casa comercial Izaguirre.

Policías de la Sección de Orden Público con sus bicicletas 1930 (BNE)

La Policía Gubernativa de Guinea, creada por segregación de la Guardia Colonial en base al presupuesto de las posesiones española del África occidental del año 1928, no contó hasta los años 40 del siglo pasado con su primer automóvil. Hubo, no obstante, un precedente luctuoso en la motorización del cuerpo policial: el accidente mortal ocurrido en el mismo año de 1928. El 28 de noviembre el automóvil utilizado por la recién creada policía y conducido por el cabo de la Guardia Civil y jefe de la policía guineana Juan Ruíz Sánchez —un Chevrolet prácticamente nuevo— se despeñó en punta Fernanda cayendo por un acantilado de 30 metros. Acompañaban al jefe policial, que estaba aprendiendo a conducir, el ordenanza del gobernador de la colonia y mecánico de aviación Rafael Arrazola Gómez, como instructor, y el agente de 3ª indígena Santiago Alo. Se estimó que la causa del accidente, al no quedar ningún superviviente, fue la inexperiencia del jefe de policía. La revista La Guinea Española lo explica así: «por los antecedente, parece ser que, después de haber hecho alguna evolución el Sr. Ruíz con el automóvil, quedó muy cerca del borde del precipicio; quiso dar marcha atrás, como era natural, pero en vez de la palanca de marcha en ese sitio, lo puso en primera, soltó de repente la palanca de embrague, dio al acelerador (todo ello muy factible en un principiante) y cuando se dio cuenta, ya no había remedio: el auto se lanzó como un caballo desbocado al cual no se puede detener»[2].

El Ford Sedán de la Policía escoltando al Gobernador de Guinea Faustino Ruiz González (Bioko.net)

El día 29 tuvo lugar el entierro de las víctimas, dirigiéndose la comitiva fúnebre en primer lugar a la Iglesia-catedral. La caja del jefe de policía iba llevada a hombros de sus compañeros, clases de la Guardia Colonial; la de Arrazola la llevaban también cabos de la Guardia Colonial y la de Santiago Alo era cargada por agentes de la Policía Gubernativa.

La aprobación del reglamento del cuerpo policial por orden de 20 de mayo de 1933 permitió dar cobertura formal a la división de la Policía Gubernativa en dos secciones —Vigilancia y Orden Público— y legalizar una situación que ya venía funcionando con anterioridad. Desde los primeros años 30 la sección de Orden Público había sido dotada de bicicletas para el cumplimiento de sus funciones.

Tras la Guerra Civil, desde comienzos de la década de los años 40, las plantillas de personal indígena de la Policía Gubernativa incluían entre sus miembros a un mecánico conductor, personal que se incrementó en cinco mecánicos conductores en los últimos años de presencia española en la región.

Foto en color del Ford Mainline de la Policía Gubernativa (Bioko.net)

En estos primeros años posteriores al conflicto civil el parque móvil de Fernando Poo era muy reducido. En 1942 había en la isla 9 motos, 63 turismos, 47 furgonetas, 46 camionetas y 258 camiones[3]. La policía guineana en estos años fue dotada con un vehículo Ford que según el inspector Antonio Moya[4] para «su arranque hacía necesaria la intervención de casi todo el personal de la Jefatura que, sin comentarios y por turnos, prestaban servicio de empuje al vehículo».

El siguiente automóvil policial fue una camioneta de la marca norteamericana Studebaker que se utilizaba compartiéndola con el servicio de Correos, hasta que finalmente fue asignada de manera definitiva al servicio postal.

En 1955 el Gobierno General de la colonia dota a la policía con un Ford sedán negro «potente, aerodinámico y lujoso que con los aditamentos policiales causa sensación en Santa Isabel»[5]. Se trataba de un Ford Mainline Fordor Sedán de cuatro puertas, modelo de 1955 y con matrícula GGRE-345 (Gobierno General Región Ecuatorial) y posteriormente GG-345 (Gobierno General). En el parabrisas llevaba un cartel con la palabra Policía, un prioritario rojo en la capota y estaba equipado con un aparato transmisor-receptor con altavoz y teléfono en contacto permanente con una pequeña central situada en la Jefatura.

Agente indígena de la Policía manejando el transmisor-receptor del Ford policial (Opensourceguinea.org)

Antes de la independencia guineana, en los años 60, se asignó a la Policía Gubernativa nuevos vehículos, tanto a la Inspección de Santa Isabel como a la de Bata, en el continente africano. Se les dotó con un Land Rover pick-up —conocidos popularmente en Guinea como pikú— y tres motos BMW.

José de Granda Orive.

Notas:

[1] La Guinea Española de 16 de junio de 1940.

[2] La Guinea Española de 10 de diciembre de 1928.

[3] RAMIREZ COPEIRO DEL VILLAR, Jesús: Objetivo África. Crónica de la Guinea española en la II Guerra Mundial. Imprenta Jiménez S.L., Huelva, 2004, p.58

[4] MOYA CORDONES, Antonio: «La Inédita Policía Gubernativa de la región ecuatorial» en Policía Española, 21, septiembre de 1963. (Fuente: Opensourceguinea.org).

[5] Ibídem.

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