Del especial nº 3 del boletín "Emblema", tomamos este documentado artículo de nuestro gran amigo y colaborador Simón Javier Iglesias Andrés.
Comenzaré por describir grosso modo su origen en
el trascurso del tiempo.
Podemos decir que sustituyeron a los antiguos “Comisarios del Tribunal”, y
que incluso, en ocasiones, actuaban como vigilantes al margen de la Ley.
Ya en 1835, se sabe que existían en el Archipiélago Filipino, Guardias
Locales o Auxiliares, que se formaban espontáneamente en muchos
pueblos, ya que había que capturar a ladrones, asesinos o rebeldes, aunque
estos aún no se regían mediante ningún reglamento.
Esta gente era elegida, entre los habitantes de los pueblos, por
los “Gobernadorcillos” o por los “principales” e
incluso por los “frailes”.
Con este formato de seguridad pública, se estuvo hasta que por La
Real Orden de 8 de enero de 1836, se ordena la creación de
un Reglamento para la organización de las partidas de
Cuadrilleros en Filipinas. Aunque este no llego a materializarse en este primer
momento, si se sabe que se intentó, porque ya se menciona en obras académicas
sobre la Policía Colonial filipina, en este año de 1836, al igual
que el del año 1847 y el de 1855.
Ya metidos en 1847, se emitió un “Reglamento
ampliado”, buscando la mayor eficacia en su organización y funcionamiento,
y por ello se incluyeron algunas normas sobre la selección del personal, el
patrullaje, las jerarquías y los deberes del Cuadrillero.
Posteriormente, en 1850, por Real Orden de
12 de octubre, se insiste sobre el cumplimiento de todo lo
anterior por el Gobernador Civil Superior, y se ordena el “Reglamento
Orgánico de Cuadrilleros”, publicándose en esta fecha.
Sería en 1855, cuando se promulgó definitivamente el “Reglamento
Orgánico de Cuadrilleros”, por un Decreto del Gobierno de
Manila. Este sería el documento más completo y detallado debidamente del
Cuerpo, con fecha 16 de abril de 1855, implantando su
estructura, uniformidad, grados, armamento, procedimiento de selección y
deberes, y que desgraciadamente no soy capaz de encontrar copia alguna del
mismo. Comentar que sí encontré algún que otro artículo suelto de dicho
Reglamento.
![]() |
| Reglamento de Cuadrilleros (1855) |
Como los dibujos y fotografías de la época que circulan por la
red, están ya un poco pisados y repetitivos dentro de algunas publicaciones, me
he permitido hacer algún dibujo, como por ejemplo, el de lo que sería un
capitán de cuadrilleros nativo filipino en 1895. Mi dibujo está inspirado en
una fotografía que he encontrado de “RECUERDOS DE FILIPINAS” de Félix
Laureano, y que lleva por título “Los Cuadrilleros”, y de la que tengo
la suerte de tener un ejemplar en mi colección. Al pie de la fotografía, se
comenta sobre la uniformidad, armamento, etc. de estos hombres. Espero que se
de vuestro agrado.
También agradecer a un artista como José Honorato Lozano, o a
Francisco Ortego, que, gracias a gente como ellos, podemos ver en sus obras
como eran fielmente tanto en su vestimenta como el armamento, etc.
![]() |
| Capitán indígena de Cuadrilleros (dibujo del autor) |
La misión fundamental de los cuadrilleros era, entre otras cosas, proteger
los pueblos ante el aumento de:
1- Bandolerismo.
2- Revueltas locales, “como las de
Llocos o Tayabas”.
3- Ataques piratas, especialmente en el
sur.
4- Apoyar al poder colonial en la zona
donde la Guardia Civil aún no se había establecido. “La Guardia Civil no llegó
hasta el 1868”
5- Sustituir el “servicio militar
obligatorio” de muchos indios cristianos, ofreciendo en su lugar el “Polo y
servicios” (trabajo forzoso), como ser cuadrillero.
Prueba de que en esos años estaban trabajando al unísono por el Orden Público
la Guardia Civil Veterana y los Cuadrilleros, es este Reglamento de los
Cuadrilleros de 1873 que he encontrado, y con lo que confirmo que no
desaparecieron tras la llegada de la Guardia Civil (1868), ni tras la Guardia
Civil Veterana (1871).
![]() |
| Reglamento de Cuadrilleros (1873) |
Otra cuestión, y del que me ocuparé en otro artículo son los
Tercios Civiles de Policía, o Tercios de Policía, que se aprobó el 12 de febrero
de 1852, y que también eran de carácter civil y del que ya he localizado
su uniformidad, y he realizado algún dibujo, etc., aunque esto es para
otro artículo, pues tiene mucha miga que contar.
Los Cuadrilleros eran los miembros pertenecientes a la “cuadrilla”,
que no era otra cosa que un conjunto de hombres, como he dicho anteriormente,
escogidos por las autoridades locales (gobernadorcillos y principales),
y de los que también hablaré en otro artículo que haga posteriormente, y que
tenían como encargo mantener el orden, arrestar a los delincuentes, velar por
la población y cooperar con el cura párroco y con la Guardia Civil cuando era
necesario, siempre sin olvidar que eran civiles y no militares, pues dependían
del Gobierno Civil y no del Gobierno Militar, siendo por este motivo,
que yo los engroso en lo que sería estrictamente policía civil española.
Solían colocarse en las entradas y salidas de los pueblos en los
que había una distancia considerable entre ellos, y primordialmente próximos a
los puentes, en los que colocaban una especie de barraca de caña o nipa que se
le llamaba “bantayan”, en la que estaban de vigilancia de entre tres y cuatro
hombres armados, normalmente con una lanza de caña, y con la que controlaban el
paso de los malhechores.
![]() |
| Cuadrillero con escudo y lanza (dibujo del autor) |
La elección de principal de los Cuadrilleros lo
realizaba, como ya he comentado, el gobernadorcillo, el capitán
de Cuadrilleros y 6 Principales del pueblo.
La edad del Cuadrillero tendría que estar entre los 20 a 30 años, y
serian jóvenes ágiles, fuertes y de buen comportamiento.
La duración del servicio sería de 3 años, que se podían renovar en
periodos de tres en tres.
Los Cuadrilleros formaban grupos llamados “escuadras”, compuestos de
siete individuos: Un cabo y seis Cuadrilleros.
Cada teniente tenía a su cargo tres escuadras.
Si por algún motivo existían más de 3 escuadras, se designaba a un
capitán (ver dibujos). En los casos menores, se limitaba al teniente.
Todos los pueblos tenían un sargento encargado de organizar los turnos
y otras funciones.
El Reglamento de los Cuadrilleros no solía existir como un código
nacional unificado, sino que:
Se fundamentaba en Órdenes Reales, Reglamentos Municipales y
las Disposiciones del Gobernadorcillo o del cura párroco.
Muchos de los Reglamentos estaban inspirados en lo que era la
legislación española en la península, pero acondicionados a las
realidades locales que imperaban en Filipinas.
Aunque cambiaba ligeramente de pueblo a pueblo, un Reglamento
solía contener:
1. Requisitos para ser Cuadrillero
Ser hombre, mayor de edad y habitante del pueblo.
Tener una buena conducta moral.
No tener antecedentes penales.
2. Obligaciones
Patrullar por la noche para impedir los delitos.
Atrapar a los ladrones, malhechores y alborotadores.
Comunicar de cualquier irregularidad al gobernadorcillo o al teniente
mayor.
Acudir a los actos religiosos o civiles si eran llamados para ellos.
Cuidar a presos y escoltarlos.
3. Prohibiciones.
Propasarse con el poder que ostenta, o emplear la fuerza
innecesariamente.
Penetrar en domicilios sin el debido permiso, salvo que lo ordene un
superior.
Beber bebidas alcohólicas durante el servicio, o participar en juegos
de azar.
4 - uniforme y armas.
Normalmente no tenían un solo uniforme
oficial, aunque podían llevar bastones, lanzas u otras armas que se las
proporcionaba el municipio.
En algunos pueblos les daban para que portasen una identificación (placa
o cinta). Ojo a este dato, ya que no se conoce como sería dicha placa o
cinta. Sería, para el coleccionista, una pieza de enorme valor si la tuviera en
su colección.
5-Relación con otras instituciones.
LA GUARDIA CIVIL: Los cuadrilleros eran auxiliares y no
tenían autoridad militar. La Guardia Civil, introducida en 1868, tenía mayor
poder represivo y autoritario.
GOBIERNO MUNICIPAL INDIGENA: Estaban bajo el mando del
gobernadorcillo, que los utilizaba para realizar órdenes civiles y judiciales
menores.
![]() |
| Sección de Cuadrilleros (foto Laureano) |
Sobre el número de Cuadrilleros.
El Reglamento establece que en cada pueblo de las distintas provincias
de las islas existirá una fuerza de Cuadrilleros igual al 5% de “mozos
sorteables” inscritos en la quinta militar. En ninguno de estos
pueblos podrán ser más de 80 Cuadrilleros. En el supuesto de que el 5% de los
sorteables rebasase ese número. Sólo los exceptúan las provincias de Cagayán,
Nueva Écija y La Unión, por dedicarse sus habitantes al empleo en el cultivo
del tabaco. Asimismo, en las Visayas, si los Gobernadores crean conveniente
mantener mayor número de Cuadrilleros para la defensa y seguridad de la
población contra los ataques de los “piratas moros” que efectuará la
propuesta al Superior Civil.
La selección la realizaba el gobernadorcillo, el capitán de
Cuadrilleros, y 6 personas principales del pueblo, que elegirán en cada
pueblo los mozos que deben ingresar en la fuerza de cuadrilleros.
-Los Capitanes (que solían ser los Jefes de los Cuadrilleros), los
solían escoger, por lo regular, de un Cabo o un Sargento indígena,
licenciado del Ejército, (ver dibujo), aunque esto no fuera requisito básico
para la elección, si era común.
![]() |
| Capitán peninsular de Cuadrilleros (dibujo del autor) |
Los Jefes o Capitanes, tomaban el nombre, bien de “Capitanes o
Comandantes de Cuadrilla”, como forma de aparentar más de lo que eran, pues se
mostraban ante los vecinos con ciertos humos de superioridad, luciendo su nuevo
uniforme con sus charreteras, creyéndose rey del barrio.
El Reglamento comentaba que, a los que prestasen seis años de
servicio, sin paga, serian considerados “principales” o incluso pasaba a ser
uno de los capitanes. Como bien se comentaba, un Cuadrillero si llegaba a ser
Capitán, sería todo un orgullo, ya que, en el Ejército español, los nativos,
solo llegaban a alcanzar el rango de Sargento Primero.
Requisitos del mando.
Para ser Capitán, edad máxima de 50 años.
Para ser Teniente, máximo 40 años.
Los Sargentos debían saber leer y escribir.
Los Cabos eran elegidos por el capitán o teniente entre los
cuadrilleros con mejores aptitudes.
Los Oficiales y objetos serán propuestos por el Gobernadorcillo.
UNIFORMES Y DISTINTIVOS
Aquí hay que comentar que, la uniformidad no era homogénea en
todo el archipiélago, y que cada provincia o pueblo adaptaba el Reglamento a
sus propios recursos y el poder adquisitivo.
La uniformidad de los Cuadrilleros en Filipinas durante la época
colonial española fue regulada oficialmente a partir del Reglamento Orgánico de
Cuadrilleros de 1855, pero antes de esta fecha, también existían otras
disposiciones locales al respecto. La uniformidad, aunque civil, querían que
reflejase o aparentase ser de carácter militar y de orden público.
Esta uniformidad de los Cuadrilleros variaba incluso dependiendo del
lugar en el que se encontrasen:
Chaqueta o levita de tela azul marino, o chaquetilla corta con
vivos en rojo, especialmente en el cuello, mangas y solapas, con botones de
metal blanco. Hasta llegaron a equiparse de antiguas levitas, que por viejas e
inservibles fueron desechadas por los distintos cuerpos militares, y que fueron
vendidas en pública subasta.
Camisa blanca o de algodón. Usada debajo, por razones prácticas y
climáticas.
El pantalón en su mayoría, era de guingón azul marino, aunque también
emplearon otros de percal de colores. El guingón era una tela gruesa de algodón,
teñida de azul, típica de la región, en cambio el percal de color, era una
tela ligera de algodón estampada, usada por algunos pueblos.
De sombrero generalmente se utilizaba el salacot (especie de casco),
que también era empleado como símbolo de autoridad y protección del sol
tropical, o el sombrero ancho, de caña, como el bambú, bejuco o nipa, que eran
fibras vegetales de la zona y típico de las Islas. Los hacían bien embreados
para las inclemencias del tiempo, o con funda de tela blanca de hule, muy a
menudo, adornado para los oficiales.
Si seguimos la descripción que hace D. Félix Laureano en “Recuerdos de
Filipinas”, dice que los Cuadrilleros rasos “Van uniformados con su
semi-guerrera- chaqueta, de ralladillo, camisa de ralladillo (saguin-saguin),
sombrero de burí o caña, forrados de tela blanca.
Los Capitanes-Jefes portaban chaqueta blanca cerrada, a
diferencia de sus hombres, pantalón negro, se supone que de guingón, cinturón
con espadín colgado en él, y en la bocamanga las insignias pertinentes a su
autoridad (ver dibujos).
Distintivos
Correa o bandolera con caja/canuto para portar el
título. Asimismo, los cabos llevarán el título y distintivo siempre
que se encuentren de servicio. No he podido conseguir información o fotografía
de dicho título, ni de la caja en el que lo llevaban, aunque las fuentes
históricas, señalan que el distintivo consistía en una correa o bandolera de
cuero de la que pendía una caja o canuto, en el que el cuadrillero portaba el
titulo cuando estaba de servicio, y que, a simple vista del pueblo, lo
identificaba como a un oficial de autoridad.
En alguna ocasión, podían portar medallas y condecoraciones vinculadas
a campañas o al Gobierno General de Filipinas (medallas de campañas, medallas
de exposiciones, etc).
También en algunas crónicas de la época, encuentro que a estos
cuadrilleros se les proporcionaba una gran placa identificativa facilitada por
el pueblo al que pertenecía.
Estas placas se las entregaban a cada uno en su pueblo o jurisdicción,
y que la llevaban colgadas del cuello como forma de demostrar su autoridad ante
la gente. Me han informado que, en el Museo militar de Manila, existen algunos
ejemplares, aunque yo no he podido conseguir ninguna imagen para mejor
comprensión. Las placas no eran todas iguales, pues se hacían a modo casero
según le pareciera en cada pueblo. Yo personalmente, pienso que serian como esa
especie de las placas que usaron aquí en la Península los Guardias de fincas o
montes.
Galones en las mangas:
Cabo: 1 galón. Colocado
en el antebrazo formando ángulo con el vértice hacia abajo.
Sargento: 2 galones. De igual
forma y color, colocados en el mismo lugar que los anteriores.
Teniente: 2 galones
cruzados. Serán encarnados, situados en cada antebrazo formando un “aspa”
Capitán: Misma insignia
que la anterior, pero con doble galón.
Aquí tengo que comentar que según bien indica en uno de sus
instructivos artículos mi querido amigo, y compañero de la “Orden de la Placa y
Merito de Estudios Históricos de la Policía Española”, D. José Luis Calvo
Pérez, en un primer momento los galones eran de color rojo, siendo más tarde de
color dorado (ver los dos dibujos).
También he observado que los galones rojos a diferencia del
dorado, van en distinto caer, es decir, que en uno las dos uves se cruzan de
arriba abajo, mientras que los dorados, se cruzan de izquierda a derecha.
Además:
Placa metálica o hebilla de la
bandolera con las letras SP “Seguridad Pública” tanto en el cinturón como en la
bandolera de pecho.
Correa o bandolera cruzada. Que
servía para portar el bastón de mando o el título de oficial.
Calzado:
Descalzos o con alpargatas. En pueblos
pobres o de montaña, era común que los Cuadrilleros fueran descalzos, bien por
costumbre o por comodidad.
Zapatos o botas rústicas. En zonas
más ricas o donde el clima lo requería.
Armas reglamentarias: parte de la uniformidad, aunque no
exactamente parte del uniforme, los Cuadrilleros
solían portar:
Lanza o lanza corta (bancol o tilig). Realizada de bambú, bejuco o
madera dura (como kamatog o yakal). Solían llevarlas con remates metálicos.
![]() |
| Lanza |
En el Reglamento Orgánico de Cuadrilleros de 1855, menciona
explícitamente el uso de lanzas y armas simples.
También en las crónicas de misioneros como los franciscanos y
agustinos, hablan de los cuadrilleros como “guardianes del pueblo con
su lanza y salacot”.
![]() |
| Lanzas filipinas |
Bastón de mando: Se portaba como símbolo de autoridad.
Espada corta o machete (bolo), en zonas rurales,
montañosas o conflictivas. Muchos portaban su propio “bolo”, arma de hoja ancha
y tradicional filipino, ya que había dificultad de conseguir armas españolas
con las que pudieran realizar su cometido. Otra arma blanca típica de aquellas
tierras eran unos antiguos sables o talibón, típico machete tagalo. También era
común que portaran una especie de machete/puñal de unos 50
centímetros llamado Kris, o Karis, del que tengo la suerte de tener un ejemplar
en mi colección particular y del que os dejo fotografía.
![]() |
| Kris o Karis (col. del autor) |
![]() |
| Machetes filipinos |
En algunos casos, como una tercera parte de los Cuadrilleros, usaban mosquetes de chispa, o trabucos viejos, o escopetas también de chispa, (que fueron reemplazados por fusiles y por mosquetes de percusión alrededor de los años 1850-1860, manteniéndose hasta los años 1870, cuando se les proveyó de los rifles Remington Rolling Block), provistas de antiguas bayonetas, que eran reutilizadas del Ejército y que estaban en malas condiciones y había dificultad de conseguir munición para ellos. También eran cedidos por las autoridades civiles, especialmente en pueblos con amenazas frecuentes de bandidos o piratas.
![]() |
| Pistola Adams (col. del autor) |
Solo se les permitía portar fuego cuando la situación lo justificaba,
por ejemplo, ataques piratas, revueltas, etc.
Encuentro también, que en el Artículo 10 del
Reglamento decía que, los Gobernadores o Alcaldes Mayores, suministrarían armas
y municiones a los Cuadrilleros de la forma más económica, siempre que se
aseguraran de que la tuvieran, al menos para un tercio de ellos, y que para los
demás se les proveyese o admitiesen sus propias lanzas, sables (viejos del
ejército español), o talibones.
![]() |
| Pistola Lefaucheux (col. del autor) |
En el Artículo 11. Se especifica que todas las armas y municiones
se guardarían en las “casas de tribunales”, bajo la responsabilidad de los
“Gobernadorcillos” y que solo se entregasen las precisas para desarrollar el
servicio. El Cuadrillero al que se le entregasen, debería responder de su
estado cuando las devolviera, así como las municiones que hubiera gastado. Con
la aprobación y el certificado del Capitán o del Teniente, se repondrá o
recuperará las armas utilizadas a cargo del fondo de impuestos. Así mismo, el
Capitán de los Cuadrilleros, será el responsable y estará al cuidado de los
“barangayanaes” u otras embarcaciones en los puntos donde los tengan para
realizar el servicio.
Cuerdas y grilletes: Usadas para capturar o inmovilizar a
delincuentes. También portaban sogas, látigos o cadenas pequeñas cuando escoltaban
presos.
Escudos (ocasionalmente). En zonas propensas a conflictos como
Mindoro, Batangas o Zamboanga, algunos cuadrilleros portaban escudos redondos
de madera o cuero de tradición indígena.
![]() |
| Escudo redondo |
Se fabricaba muchas armas artesanalmente con material del entorno.
También nos comenta en uno de sus artículos mi amigo D. José
Luis Calvo Pérez, que aquellos Cuadrilleros que destacasen en los combates
contra los piratas, serán premiados con escudos de distinción, o según el
mérito contraído, con la “Cruz de plata de María Isabel Luisa (MYL)”.
Asimismo, cuando un oficial mereciese recompensa por sus relevantes
servicios, podrá ser propuesto a Su Majestad la Reina, para la concesión de la
Cruz de Isabel la Católica.
Tras surgir el motín de Cavite el 20 de enero de 1872, se introduce el
Cuerpo específico, de élite, la “Guardia Civil Veterana”. Este
cuerpo reunió las competencias de Orden Público y Seguridad y de policía urbana
hasta 1895.
Con la llegada de este nuevo Cuerpo, los Cuadrilleros son disueltos,
según algunos escritores, aunque encuentro, por ejemplo, en el texto del pie
del artículo fotográfico de la época de Laureano, que dice así “Constituyen los
cuadrilleros en las Islas Filipinas un cuerpo de vigilancia que auxilia a la
Guardia Civil Veterana….”. Lo dejaremos pendiente a tener datos más
precisos.
No quisiera dejar de comentar alguna hazaña o actuación de estos
“cuadrilleros - policías” en el transcurso de su historia así que, buscando información,
encuentro un comentario sobre estas tierras que me gustaría transcribir en este
artículo, esperando no se moleste nadie porque lo introduzca y lo publique en
este boletín.
Según pasaje del libro de Frederic H. Sawyer, “Inhabitants of the
Philippines”, En el cual cuenta un enfrentamiento relativamente importante en el
que participaron los tres “Cuerpos Policiales” más importantes de Filipinas en
aquellos tiempos, los Carabineros, los Cuadrilleros y la Guardia Civil.
![]() |
| Hebilla de la Guardia Civil Veterana |
“Los asaltantes eran 28 piratas, armados con lanzas, bolos y dagas.
Sólo el jefe de ellos llevaba un revólver, y tenían el propósito de entrar a
robar en la casa del señor Brown, mientras que el grueso del grupo atacaba el
Tribunal cercano, que también era el estanco, donde había algo de dinero del
Gobierno, estampillas y papel sellado
En todos los tribunales hay un par de Cuadrilleros o Guardia Rurales
de guardia, casi siempre armados con lanza y bolo. Así que comentar que estos
hombres resistieron valientemente a los piratas, cayendo muerto el sargento de
los Cuadrilleros y algunos heridos de los dos bandos, aunque los piratas
ganaron la pelea y terminaron saqueando el estanco.
Mientras tanto, un tal señor Brown, al oír tanto ruido, salió de
la casa desarmado y sin sospechar nada, cayó en la trampa que le habían
tendido. Como curiosidad, comentar que los tagalos tenían un gran respeto por
las armas de fuego y en especial por los revólveres y rifles de repetición, por
lo que no se atrevían, en principio, a invadir la casa, pero en el momento en
el que el señor Brown salió de la oscuridad y antes de que pudiera reaccionar,
fue atacado por dos hombres a cada lado, quien le clavaron sus dagas, perforándole
ambos pulmones, sangrando profusamente y vomitando sangre, corrió de vuelta a
la casa, hacia su dormitorio para hacerse con su revólver, sin llegar a
lograrlo, ya que los atacantes los siguieron a la habitación y lo asesinaron
antes de que se hiciera con ella. Un niño nativo llamado Pablo, de unos ocho
años estaba en aquel momento en la casa y aterrorizado se apretujó en un hueco
detrás de la puerta, y así no fue descubierto, aunque fue testigo del brutal
del crimen.
Al poco tiempo, la alarma ya se había extendido por toda la aldea, y
el ruido se escuchó a bordo del Tartar de los dos Carabineros,
tomando sus Rémíngtons y cajas de cartuchos, remaron hasta la orilla, avanzaron
valientemente contra los piratas. Aunque superados en número por más de 10 a 1,
dispararon sus rifles, pero la banda se abalanzó sobre ellos y en un instante
fueron abatidos, y según la costumbre Tagala, les abrieron el vientre.
Los piratas, habiendo superado toda oposición y habiendo saqueado el
estanco y la tienda de un chino, dirigieron su atención a la casa del señor
Brown, que saquearon, vaciando la caja fuerte, una colección de monedas de oro
y plata, 7 rifles, Martini-Henry, con municiones y dos revólveres, además de
cosas valiosas, rompieron los escritorios, cajones y armarios, cortando y
destrozando los muebles con sus bolos en un acto de vandalismo. Luego
embarcando su botín, zarparon con la brisa terrestre.
![]() |
| Gorra de la Guardia Civil Veterana (1887) |
Se había enviado información detallada al puesto
más cercano de la Guardia Civil, así que un oficial con una fuerza de este
Cuerpo partió inmediatamente y capturó a un grupo de piratas con las cosas
robadas desembarcándolas de su canoa. En una semana, veintiséis habían sido
capturados y uno muerto a tiros mientras escapaba. Solo quedaba el jefe de la
banda. Este, como se descubrió después, estaba escondido en un bosque apartado
a pocos kilómetros de Sariaya, y en una noche posterior, fue atravesado por la
lanza del capitán de los Cuadrilleros de esta ciudad. (nótese que también los
capitanes iban provistos de lanzas).
Esta banda de piratas era un grupo mixto; algunos de ellos eran
incluso “principales” o “miembros del ayuntamiento de
Sariaya”, otros eran habitantes comunes, algunos eran forajidos
de las montañas de San Juan, y cuatro o cinco eran pescadores.
El médico provincial llegó a la mañana siguiente con el juez que debía
tomar las declaraciones de los aldeanos y redactar el sumario. El señor Brown estaba
muerto, el sargento de Cuadrilleros también, y uno de los Carabineros, pero
curiosamente, a pesar de una docena de heridas espantosas, el otro Carabinero
seguía vivo, aunque sus intestinos sobresalían, habiendo caído por la herida
con la que, según la costumbre tagala, se remata a sus enemigos.
![]() |
| Dibujo de Cuadrillero a caballo |
También, por ejemplo, se cita en el libro que, “En Pampanga y Bataán,
ocasionalmente hay piratas culpables de robos de ganado, e incluso de
asesinar cristianos. En tal caso, se enviaba rápidamente una expedición de
Cuadrilleros de las ciudades vecinas contra ellos.
Pues bien, como se podrá comprobar, aquellos eran tiempos en los que
la vida de una persona no tenía mucho valor. Valga este artículo como
recordatorio y homenaje a todos aquellos que dieron su vida por mantener el
Orden y la Ley en aquellas tierras.
Fuentes históricas donde se puede consultar
Reglamento de la Guardia Civil en Filipinas (1872), donde se
menciona la colaboración con cuadrilleros.
Archivos del Gobierno general de Filipinas y de la Real Audiencia.
Obra de José Rizal, como “Noli Me Tangere”, que menciona
cuadrilleros en su contexto social.
Estudios modernos de historia colonial filipina, como los de John
Leddy y Phelan o Renato Constantino.
Instrucciones del Gobierno superior de Filipinas 1847- 1855.
Reglamento orgánico de Cuadrilleros, Manila 1855.
Informes de Gobernadores civiles de provincias como Pangasinán,
Nueva Écija y Cebú.
Obra, “Policía y orden público en Filipinas, (siglo XIX)” - Archivo Histórico Nacional de España.
Obra, Crónicas locales y cartas parroquiales de frailes agustinos y franciscanos.
BIBLIOGRAFIA:
José Luis Calvo Pérez
Foros de internet
Le_Comte_Fiedrich .
Félix Laureano
Universidad de Villanova
Simón Javier Iglesias Andrés.












.jpg)

.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario