sábado, 21 de febrero de 2026

El comando ”Argala” atenta contra el jefe del Cuarto Militar del Rey, que resulta herido, y muere un teniente coronel de Infantería, un cabo y un soldado de la Guardia Real

Del boletín "Emblema" de febrero, tomamos este artículo de nuestro buen amigo y compañero el Inspector Jefe (R) Eloy Ramos Martínez.

Juan Lorenzo Lasa Michelena, “Txikierdi” había ordenado al comando atentar contra el jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey, teniente general Joaquín Valenzuela Alcíbar – Jáuregui. Proporcionó para ello toda la información que otros etarras había conseguido sobre la futura víctima, al jefe del comando, Henri Parot, y el grupo de asesinos inició sus gestiones.

Teniente General Joaquín Valenzuela

Se desplazaron a la capital de España para verificar la información y estudiaron la forma de llevar a cabo el atentado.

Lo hicieron el 7 de mayo de 1981. Parot y otro del grupo lo llevaron a cabo mediante la colocación de una bomba lapa sobre el techo del vehículo en que viajaba el general. Primero hicieron un ensayo en el que Lasa Michelena hizo el papel del militar. Una vez realizado el ensayo, en la fecha indicada lo llevaron a cabo.

A bordo de una motocicleta dos etarras siguieron al Dodge Dart oficial en el que viajaba el teniente general acompañado de otros tres militares. Los terroristas esperaron a que el vehículo realizara un giro y cuando el coche se encontraba en la calle Conde de Peñalver, aceleraron la moto y se pusieron a su altura. Parot, que iba de paquete, depositó un artefacto explosivo sobre el techo del automóvil. La bomba, colocada dentro de una bolsa comercial con unos imanes para que se adhiriera al techo del vehículo, estaba fabricada como una carga hueca para dirigir la onda expansiva hacia el interior del coche, multiplicando los efectos destructores.

Tras colocar el artefacto, sin que el coche de escolta que seguía al del general pudiera reaccionar, los terroristas salieron huyendo en la motocicleta en dirección al Parque del Retiro. En la fuga de las ruedas pinchó, por lo que abandonaron la moto y se introdujeron en una boca de metro cercana.

El Dodge Dart del Ejercito había quedado detenido delante de un semáforo en rojo -semáforo que los terroristas se saltaron huyendo – y con la bomba sobre el techo. Apenas unos instantes después de ser colocada allí, a las 10,30 hizo explosión matando en el acto al soldado conductor Manuel Rodríguez Taboada, al suboficial de escolta Antonio Nogueras García y al teniente coronel Guillermo Tevar Seco y ocasionando heridas al teniente general Valenzuela.

Tte. Coronel Tevar Seco; Cabo Antonio Nogueras y Soldado Rodríguez Taboada


También resultaron heridas de distinta consideración otras veinte personas que estaban en las inmediaciones: Basilio Vega Vallejo, Pilar Pastoriza Orozco, Víctor Fernández Ortíz, Paula Corchado Denche, Manuel Matey Bande, María Melitona García García, Ángel Vizcaíno Alba, Celia Arselina del Son Sánchez, Antonio Núñez Gómez, Marái Teresa del Pozo Pérez, María de los Reyes Esteban Ortíz, María del Pilar Garrido Egaña, Luis Hinojosa Fernández, María del Pilar Sanz Veguillas, María Monserrat Malo Arrondo, Julio Jorge Apestique Infiesta, María Dolores Infiesta Díaz, Juan Sánchez Martín, Constantino Fernández Espinosa y María Molinero Martín.

Uno de los heridos, Manuel Matey, relató así el atentado:

“Sentí un gran estruendo. Miré y vi el coche ardiendo. La parte trasera estaba levantada. Había otros coches dañados. No vi a nadie en el coche, vi gente herida, fuera. Yo estaba a unos seis metros vi desmoronarse los cristales de la cabina de teléfonos que hay allí. Entonces me sentí herido y noté que el pie izquierdo se me empapaba de sangre. Había más heridos en el suelo. Luego sentí que me desvanecía.”

El cabo Antonio Nogueras Garcia, de 38 años, estaba casado y tenía tres hijos. Era natural de la localidad andaluza de Frigiliana (Málaga). Comenzó trabajando en un comercio de calzado, y de allí pasó a la escolta del general Franco. En el momento del atentado pertenecía a la Guardia Real.

El soldado Manuel Rodríguez Taboada de 36 años era natural de Orense, donde había residido hasta que a los 23 se trasladó a Madrid para ingresar en la Guardia Motorizada de Franco. Posteriormente pasaría al servicio en la Casa Real. Estaba casado y tenía tres hijos.

El teniente coronel de Infantería Guillermo Tevar Seco tenía 56 años y había ascendido a ese empleo el 3 de septiembre de 1979. De orígen aragonés, estaba casado, tenía tres hijos y pertenecía la octava promoción de la Academia General Militar del Arma de Infantería. Era diplomado en carros de combate y en automóviles.

El teniente general Joaquín Valenzuela Alcíbar – Jáuregui, resultó solamente herido en el atentado y fue dado de alta hospitalaria el 1 de junio. Tenía un brillante historial militar: Estaba en posesión de la Gran Cruz de San Hermenegildo y de la Gran Cruz al Mérito Militar. Había sido Gobernador Militar de Vitoria entre 1970 y 1972; Gobernador Militar de Gran Canaria y Segundo Jefe Militar de las Canarias hasta 1975; Capitán General de la IX Región Militar (Granada) entre 1975 y 1977; Jefe del Cuarto Militar del Rey desde 1977, lo sería hasta 1985. El 30 de marzo de 1982 sería condecorado con la Medalla de Sufrimientos por la Patria y el 11 de febrero de 1983 sería nombrado Marqués de Valenzuela de Taboarda, con Grandeza de España.

Nacido el 16 de septiembre de 1912 en Zaragoza, a los 33 años era teniente de Ingenieros y en la guerra civil resultó herido. Estaba casado con Cinta Teresa y Forés y eran padres de dos hijos.

ETA Militar reivindicó el atentado el 7 de mayo en llamadas telefónicas a diversos medios informativos de Bilbao. Este nuevo acto terrorista provocó una respuesta ciudadana sin precedentes hasta entonces. Millones de españoles, siguiendo el llamamiento de partidos y sindicatos, paralizaron su actividad durante unos minutos al día siguiente del atentado para expresar el rechazo colectivo al terrorismo etarra. En 1993 fueron condenados Juan Lorenzo Lasa Michelena como inductor y cooperador necesario en el atentado. La sentencia número 44 del 15 de noviembre de 1993, dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Nacional les impuso la pena de 30 años por cada asesinato y 26 más por otro frustrado contra Joaquín Valenzuela.

Eloy Ramos Martínez.

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