Mi gran amigo y compañero Francisco Moar, me remite esta noticia tomada de "periodistadigital.com" que refiere un lamentable hecho, sucedido en la Comisaría de Policía de Parla.
A quien tuvo la ocurrencia de dar esa respuesta, sea Comisario, Inspector o lo que coño sea, habría que decirle un par de cosas:
1º.- Policía se es para siempre; una cosa es que dejes de ser agente de la Autoridad y otra que dejes de ser policía.
Hay profesiones -militar, médico, guardia civil o policía, entre otras- que más allá de un trabajo son una vocación y exigen la permanente entrega al servicio, sin regatear esfuerzos, sin medir el horario de entrada o de salida. No se trata de un vulgar trabajo como esos para los que vale cualquiera, ya que para eso mejor hacerse bancario. Y si eso es lo que les estamos enseñando en la ENP mal vamos.
Lo fundamental es hacer despertar vocaciones, hablarles de sacrificios, de entrega, de espíritu de servicio, todo ello más importante que muchas de las asignaturas que se imparten en la Escuela.
2º.- No se trata de prevalerse de la Placa o el carné, se trata de identificarse al entrar en su casa, indicando a quien lo recibe que es uno más, esté en la situación que esté. Alguien al que, los actuales policías en activo, deben respeto y consideración.
3º.- ¿Para qué te entrega la DGP una Placa y un carné con tu nueva situación, si ni tan siquiera sirve para acceder a un recinto policial?
Tal vez, si un día, una dotación de Parla o de donde sea, se ve en situación de riesgo, estoy seguro que no rechazarán la ayuda de un viejo colega por muy retirado que esté.
No hace falta estar en activo, ni tan siquiera tener una Placa o un carné, para sentirse policía, ya que eso es algo que se lleva en el alma.
Hace años que no estoy en activo. Volvería mañana si me lo pidieran. Pero lo que si he de decirle a estos de Parla, que en el tiempo que llevó fuera de servicio -lo estuve hasta el último día y siempre en la puta calle- he prestado mejores servicios a la Institución que ellos en toda su vida.
Si esto que dice la noticia es verdad y espero que no lo sea, actitudes como estas, de tipos -sean del empleo que sean- como esos de la Comisaría de Parla, que ni son policías ni se sienten como tal, son las que están terminando con nuestro Cuerpo. ¡Qué pena y que asco!
Eugenio Fernández Barallobre,
Inspector (H) de la Policía Nacional.
Para acceder al texto, pinchar en el enlace.
No hay comentarios:
Publicar un comentario