Pues con este último apunte hemos podido contestar la petición de información solicitada. Casi con toda seguridad ese artefacto que ha estado en su familia desde hace años es una de las granadas intervenidas por la policía en mayo de 1923 a Silvino Acitores y Adelaida Armas y que, tras acabar el juicio, quedara en “depósito” de alguien destinado en el juzgado de Miranda de Ebro, que realizó la instrucción, o de la Audiencia de Burgos, que celebró el juicio. Tal vez algún magistrado, un secretario del juzgado o algún funcionario del mismo se lo quedó como recuerdo y se ha ido transmitiendo, de generación en generación, en su familia.
¿Qué pasó con los protagonistas de nuestra historia? Primero hablaremos de los policías.
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| Luis Fenoll Malvasía |
Luis Fenoll Malvasía, en 1923, era jefe de la Brigada de Investigación que ordenó el servicio que culminó con la detención de los terroristas. Había nacido en Valencia el 3 de agosto de 1879, finalizó la carrera de derecho en 1903 y solicita su incorporación al Colegio de Abogados de Madrid en noviembre de 1904. Ingresó en la Policía, por oposición, el 12 de enero de 1908 con la categoría de Inspector de 3ª Clase con un sueldo de 2500 pesetas anuales (6). Desempeñó cargos importantes en la Policía, y participó en la resolución de asuntos tan mediáticos como el llamado “robo del expreso de Andalucía” y el atentado cometido contra el presidente del Gobierno, Eduardo Dato. Fue impulsor de la creación de las Divisiones de Investigación Social, la de Fronteras y la de Ferrocarriles y fue nombrado Comisario Jefe del Cuerpo de Vigilancia el 12 de marzo de 1929. Fue suspendido de empleo y sueldo de la Policía por 6 meses en noviembre de 1930 al estar investigado en varios sumarios. Finalizada esta suspensión se reincorporó, como jefe del Cuerpo de Vigilancia, en la plantilla de Valencia el 12 de mayo de 1930. El 15 mayo de 1931 el Ministro de Gobernación de la República, Miguel Maura Gamazo, declara a Luis Fenoll Malvasía excedente forzoso junto con varios comisarios, como Ricardo Castro Peinó, Santiago Martín Baguenas y etc, así como numerosos agentes del Cuerpo de Vigilancia y oficiales destinados en el Cuerpo de Seguridad. La República represaliaba a los funcionarios que consideraba poco afectos al régimen. Tras esta medida se dedicó a ejercer como abogado en su ciudad natal. Al iniciarse la guerra civil vivía en Valencia y el 25 de agosto de 1936 fue detenido por orden del Gobernador Civil, Ernesto Arin Prado, al parecer para garantizar su seguridad personal y se le ingresó en la enfermería de la cárcel de San Miguel de los Reyes de Valencia “donde se le trató con toda clase de consideraciones”(7). El 9 de septiembre de 1936, según se indica en la Causa General (8), el Comité Ejecutivo Popular del Tribunal Especial de Justicia ordena su puesta en libertad. Esta orden está firmada por el Delegado, Melecio Álvarez Garrido (9), y a la salida del establecimiento penitenciario fue entregado al Comité de Játiva (10) que lo trasladó al Picadero de Paterna donde fue asesinado junto a cuatro personas más (11). Al parecer, según declara la familia en la Causa General, el causante de su asesinato fue un anarquista llamado Julio Madrid Viana (12), uno de los fundadores del Sindicato Único Anarquista de la Construcción. Este individuo tuvo una conducta tan criminal al inicio de la guerra, robando, violando y asesinando sin control, que fue eliminado por sus propios compañeros de sindicato (13). En 1944, a petición de la viuda del Comisario Fenoll, Matilde Fernández de Parga, fue declarado “muerto en campaña” (14) para así poder acogerse a los beneficios de la Ley de 11 de julio de 1941 en relación con el cobro de pensiones (15).
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| Angel Marugán Fernández |
Ángel Marugán Fernández, había nacido en Toledo el 28 de febrero de 1885, ingresó en el Cuerpo el 5 de agosto de 1908 y tuvo una carrera profesional llena de éxitos. Su primer destino estuvo en Madrid, en la Brigada de Investigación, trabajando en la lucha contra la delincuencia. Tras un breve paso por la ciudad de Vitoria, volvió a la capital de España y participó en investigación de delitos muy mediáticos, como por ejemplo, el atentado contra Alfonso XIII en 1913, la resolución de numerosos delitos cometidos contra las personas y la propiedad. En 1923, cuando sucedieron los hechos estaba destinado en la Brigada Móvil por lo que realizó su trabajo en muchas provincias fuera de Madrid. A partir de 1931 volvió, ya como Inspector, a la Brigada de Investigación y trabajó a las órdenes de unos comisarios tan emblemáticos como Ángel Aparicio, Pedro Herráiz (16). Antonio Lino Pérez y Gabriel Arraque (17) y junto a un grupo de valientes y competentes compañeros como Manuel Arrojo, Eduardo Benito Poveda (el célebre comisario Poveda) (18) y un largo etcétera.
Tras la guerra civil, asciende a Comisario de 3ª clase en enero de 1940, jubilándose como Comisario Jefe, al cumplir la edad reglamentaria, el 29 de enero de 1945.
Su compañero, Vicente Roncero Marzó, había nacido el 22 de enero de 1885 en la provincia de Cuenca, ingresó en el Cuerpo el 1 de abril de 1911, y tiene, como su compañero Marugán, una carrera profesional brillante plagada de éxitos.
Su primer destino fue Barcelona donde tras unos años pasa a la ciudad de Madrid. Posteriormente es destinado a Zaragoza y más tarde, con el grado de Inspector, de nuevo a Madrid. El inicio de la guerra civil le sorprende en Cuenca, logrando pasarse a la zona nacional, no así su familia, mujer y dos hijos, que al parecer fueron asesinados (19).
En octubre de 1936 es nombrado segundo jefe de la Comisaría de Toledo. En 1941 es ascendido a Comisario de 1ª Clase y destinado a Valencia como jefe de servicio. En diciembre de 1944 se jubila tras alcanzar la edad reglamentaria.
Los policías que auxiliaron en Miranda en la detención de los portadores de las armas y las bombas, Geminiano Díez Gómez y Nicéforo García Cantero, también desarrollaron una larga carrera profesional. Geminiano Díez Gómez, había nacido en la localidad palentina de Villanueva del Rebollar el 14 de septiembre de 1882, ingresó en la policía, por oposición el 14 de enero de 1908, con la categoría de agente. En 1925, como Inspector Jefe, desempeñó la dirección del Cuerpo de Vigilancia de Burgos. Ascendió a Comisario de 3ª en 1929 y a Comisario de 2ª el 7 de mayo de 1931. En 1936 era el jefe del Cuerpo de Vigilancia de Zaragoza. De ahí pasó, con el mismo cargo, a Vigo y en abril de 1937 a Palencia, donde se jubiló en 1942, con la categoría de comisario jefe, mientras Nicéforo García Cantero, agente de 1ª clase en 1934, le sorprendió el inicio de la guerra destinado en Santander, fue dado de baja por el gobierno de la República por encontrarse “en terreno faccioso”, y se jubiló en 1943 como Inspector de 1ª clase.
Ahora veremos que hemos averiguado sobre los detenidos Adelaida Armas López y Silvino Acitores Mínguez.
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| Adelaida Armas |
La primera, Adelaida Armas, tenía 47 años en el momento de la detención y estaba casada, en segundas nupcias, con Mariano Escudero Mínguez. Tenía 6 hijos (15 el mayor y 3 años el más pequeño). Residía en Bilbao y regentaba, junto a su marido, una pensión en esa ciudad, en la calle Heros número 22. Ella y su marido tenían relación con el movimiento revolucionario anarquista y daban alojamiento a algunos de sus miembros, como por ejemplo, Carmelo Bolia Ríos, que había sido detenido en 1922 con siete pistolas, por cierto similares a las intervenidas a Acitores, o como “buzón” recibiendo la correspondencia dirigida a dirigentes anarquistas exiliados u ocultos. Como ya dijimos fue condenada a seis años de prisión mayor. Un editorial en el periódico anarquista “Solidaridad Obrera” informa que, en marzo de 1924, Adelaida Armas cumplía condena en el penal de Burgos y se encuentraba ingresada en la enfermería al padecer una enfermedad (20). A partir de ese momento se le pierde la pista.
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| Silvino Acitores |
Silvino Acitores Mínguez había nacido en la localidad de Villamedianilla (Burgos). Cuando sucedieron los hechos vivía en Bilbao, en el barrio de Begoña, en la calle Enderica número 3, no muy lejos de su cómplice, Adelaida Armas. Había tenido anteriormente problemas con la justicia al ser detenido, aunque no procesado, por un delito de desacato a la autoridad. Justificó su viaje a Zaragoza manifestando que necesitaba un “cambio de aires pues estaba algo delicado y había perdido el apetito” y, aunque admitió en el juicio que la pistola Alkar calibre 6,35 milímetros que se le ocupó era de su propiedad, dijo que el resto de los objetos intervenidos no eran suyos. Pese a que ejerció su defensa un abogado prestigioso, Eduardo Barriobero y Herrán, habitual en la representación de anarcosindicalistas, la evidencia de los hechos no pudo evitar su condena, que cumplió, al menos parcialmente, en la Prisión Provincial de Figueras. En algunos estudios y blog, de tendencia anarquista, se dice que participó de alguna manera en el asesinato del cardenal Soldevilla en Zaragoza, aunque en la fecha en que se cometió el atentado, 4 de junio de 1923, Acitores se encontraba en prisión preventiva (21). Al cumplir su condena fijó su residencia en Santiago de Compostela formando parte activa del Sindicato confederal de Peones, del que fue nombrado presidente en agosto 1928 (22), tras lo cual fijó su residencia en Madrid en 1932.
Colaboró con diversos artículos en el semanario, de tendencia anarquista, “Despertad” que se editaba en la ciudad de Vigo fundado por Pedro Foix Cases.
Al inicio de la guerra civil se alista en las milicias de la CNT, formando parte de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia, cuyos miembros tantos crímenes cometieron en Madrid, formando parte del “consejillo” de la Comisaría de Congreso. Cuando se disuelven estas milicias se alista al regimiento Pestaña, formando parte de la Policía Militar del 2º batallón que posteriormente se integra en la 67 Brigada Mixta, que combate durante toda la guerra en Madrid, en la zona de Vallecas y Villaverde. Abandona esa unidad al ser nombrado Agente de 3ª clase del Cuerpo de Vigilancia y pasa el resto de la guerra destinado en la plantilla de la comisaría del Congreso. Al acabar el conflicto, se presenta voluntariamente a las autoridades del bando nacional entregando su arma y su documentación sin que se formulen, en principio, cargos contra él, aunque posteriormente se decreta su busca y captura el 21 de mayo de 1940, que nunca se llega a ejecutar al quedar sin efecto al paso del tiempo.
El 28 de febrero de 1947 es detenido en Madrid en el curso de una investigación iniciada en la Jefatura Superior de Policía de Vizcaya que había detectado un intento de reconstruir una célula anarquista de la CNT en la capital. Tras una rápida instrucción es condenado a 6 años de prisión por rebelión permaneciendo recluido hasta que, por orden de 28 de abril 1950 (23), se le concede la libertad condicional, junto a 109 presos más, cuando estaba cumpliendo su pena en la prisión central de Talavera de la Reina perdiéndose, a partir de esa fecha, su rastro.
Antonio Alonso Rodríguez.
Notas:
6.- Compañeros de
promoción y de categoría fueron, por ejemplo, policías tan prestigiosos como
Pedro Aparicio de Cuenca o Ricardo Herráiz Esteve.
7.- Causa General de Valencia, FC-CAUSA_GENERAL,1366,Exp.4, página 199.
8-. Causa General de Valencia, FC-CAUSA_GENERAL,1391,Exp.3, página 76.
9.- Melecio Álvarez Garrido, perteneciente al Sindicato Único de la
Alimentación de la CNT y dirigente en Valencia de la FAI, desempeñó importantes
cargos durante la guerra, entre otros delegado del Comité Ejecutivo Popular del
Tribunal Especial de Justicia y Comisario delegado de Brigada de la 82 Brigada
Mixta. Fue capturado al acabar la guerra, juzgado y tras ser declarado culpable
de numerosos crímenes, fusilado en Paterna el 23 de octubre de 1940. Era
habitual que este individuo firmara órdenes de libertad para detenidos que se
encontraban bajo su responsabilidad para que, posteriormente, fueran
asesinados. Eso ocurrió, también, con Perfecto Rey Castiñéira, teniente del
Cuerpo de Seguridad y Asalto y Caballero Laureado de San Fernando, abanderado
cuando el Cuerpo de Seguridad recibió la enseña republicana (ver https://cnpjefb.blogspot.com/2018/08/el-primer-abanderado-de-la-policia.html),
cuya orden de libertad para ser posteriormente asesinado también fue firmada
por Melecio Álvarez.
10.- Causa General de Valencia. FC-CAUSA_GENERAL,1391,Exp.2, página 10
11.- José Diego Ventura, de 60 años de Sueca; los hermanos Francisco y José
Diego Bel-Lan, el primero abogado de 26 años y el segundo labrador de 29,
también de Sueca y Victoriano Pineda Mula, industrial de 49 años de Callosa de Segura.
12.- Julio Madrid Viana, nacido en Utiel (Valencia) el 17/09/1897, hijo de
Julio y Benita, fue procesado en 1929 por conspiración para la rebelión en una
investigación dirigida por Santiago Martín Baguenas cuando era Comisario
Jefe Luis Fenoll Malvasia. Ambos fueron
asesinados durante la Guerra Civil.
13.- AMORÓS, Miquel, «José Pellicer. El anarquista íntegro. Vida y obra del
fundador de la heroica Columna de Hierro». Virus editorial (2009), página 148,
nota 15.
14.- Boletín Oficial de Estado de 27 de junio de 1944.
15.- Boletín General del Estado número 197 de 16 de julio de 1941, Ley de
11 de julio de 1941 por la que se hace extensivo a los funcionarios civiles del
Estado, que alcancen la calificación de «muerto en campaña» durante la pasada
guerra de Liberación, el legar pensión extraordinaria a sus familiares.
16.- Ver https://cnpjefb.blogspot.com/2020/07/el-comisario-pedro-herraiz-carrero.html
17.- Ver https://cnpjefb.blogspot.com/2022/09/comisario-gabriel-araque-cobos.html
18.- Ver https://cnpjefb.blogspot.com/2020/05/policias-y-escritores-iii.html
19.- Diario de Burgos, edición de 17/10/1936 y diario Azul (Cordoba),
edición de 14/10/1936. Aunque esa información aparece en ambos periódicos no
hemos podido confirmar en la Causa General estos asesinatos.
20.- Solidaridad Obrera, número 283 de 29/3/1924.
21.- IÑIGUEZ, Miguel en Enciclopedia Histórica del anarquismo español. Asociación
Isaac Puente, Vitoria (2008), tomo 1, página 14.
22.- https://cnt.gal/enciclopedia/apuntes-para-unha-enciclopedia-historica-do-anarquismo-galego-a/.
23.- Boletín Oficial del Estado número 188 de 7 de julio de 1950, página
2963.
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