viernes, 16 de enero de 2026

Las fronteras I. Sus inicios (1)

Del boletín "Emblema" de enero, tomamos este interesante artículo de nuestro gran amigo y compañero el Comisario Pral. Félix Alvarez Saavedra.

Las fronteras, los límites territoriales, siempre han estado ahí, marcando el punto hasta el que el ejercicio del poder del Rey o señor y, más tarde, el Estado. Y este acto de soberanía se ha ejercido de distinta manera según los tiempos, los territorios y las autoridades. Militares, aduaneros, policías, … todos ellos han tenido o tienen presencia en la frontera.

Carabineros en el puente de San Nicolás de Bujaruelo

Según Sénac, el primer empleo del término frontera dentro de la documentación latina se encuentra en el primer testamento del rey Ramiro I de Aragón, hecho en el año 1059, donde el monarca aborda la transmisión del reino, al que llama terra en vez de regnum, y que trata en todo momento como un bien personal, a su hijo Sancho Ramiro.


No es hasta principios del XIII cuando se expande el uso del término frontera en su forma común. Desde mediados de ese siglo se inició y consolidó la tendencia a precisar mejor las fronteras como manifestación de los límites a los que llegaba el poder de un rey, que comenzaba a encarnar la noción de Estado y la de soberanía.

Carabineros en el embarcadero de Fuenterrabía

Durante la Edad Media se definen los territorios mediante límites, se distinguen jurisdicciones, propiedades y derechos, pero la frontera como tal no aparece hasta la consolidación de los Estados en su concepción moderna en el siglo XVII, tras la Guerra de los Treinta Años, y la firma de los Tratados de Límites en los siglos XVIII y XIX.

Y para hablar de frontera hay que distinguir diferentes términos, como los de línea fronteriza, línea de resguardo fiscal, frontera amojonada, puestos habilitados para el paso de personas y mercancías, etc. Serán esos últimos puntos los únicos autorizados para poder traspasarlas, en los que la persona (el ciudadano desde 1789) habrá de mostrar la documentación que acredite su personalidad y le habilite para transitar de un lado a otro de la raya.

Las modernas fronteras, en su acepción de línea límite, definen varias discontinuidades espaciales: el límite del ejercicio de la soberanía, el límite de la comunidad política, el límite de influencia económica o mercados y el límite del sistema identitario.

Aunque inconscientemente pensemos en el control fronterizo ejercido en tierra no debemos perder de vista el realizado en puertos (a barcos, tripulación y pasaje) y el control aéreo. Si la existencia de los dos primeros es ancestral y resulta de todo punto imposible ponerles fecha cierta de inicio, al control de las aeronaves sí que se le puede datar con relativa facilidad.

Junto a la sempiterna presencia militar, mayormente de carácter defensivo, el mayor auge de tales controles fue consecuencia de la política fiscal ejercida por los Estados, concretada en la presencia de controles aduaneros, origen de un fenómeno que les es intrínseco: el contrabando.

Falangista y soldado italiano en el Alto de Somport, noviembre de 1937 (BNE)

Ya en el siglo XI, incluso antes de emplearse el término “frontera”, se constata la existencia de aduanas en los Pirineos, relacionadas con el control del comercio con Europa a través de la ruta jacobea. Estas aduanas generalmente se subastaban y eran regidas por particulares quienes se encargaban de cobrar el peaje, mientras correspondía al ejército la vigilancia y represión del contrabando que se generaba con el objeto de eludirlas.

En el siglo XVIII Hacienda se incautó del servicio y se publicaron aranceles en 1733 y 1784. Sin embargo, la ineficacia de las leyes penales y de las propias fuerzas de control fronterizo determinaron que el Estado elaborara una nueva ley aduanera en 1821 y creara un cuerpo paramilitar en 1829 (Cuerpo de Carabineros de Costas y Fronteras) sujeto a la disciplina militar pero dependiente del Ministerio de Hacienda, y que entre sus principales misiones tuvo la del control de la frontera. En 1842, ante su poca efectividad, pasó a depender del Ministerio de la Guerra, no obstante, el periodo comprendido entre la segunda mitad del XVIII y la primera del XIX fue considerado la edad de oro del contrabando en los Pirineos.

Soldados y Carabineros en el Alto de Ibardin

Tres fenómenos desarrollados entre el final del siglo XVIII y la actualidad marcaron la evolución de las fronteras, el primero fue la aparición y desarrollo de los conceptos de ciudadano y ciudadanía que dieron lugar a un nuevo enfoque a la ubicación de la persona en sus relaciones con el Estado. Una de las consecuencias del nuevo concepto de ciudadanía fue la posibilidad, cuando no la necesidad, de viajar, sin las restricciones debidas a la sumisión al poder del señor de la Edad Media, unas veces por pura necesidad de subsistencia (emigrantes) y otras de ocio o negocio, esta sería la segunda consecuencia, mientras que la tercera fue la necesidad del establecimiento de controles de identidad para la entrada y salida de un territorio, vistos desde el inicio de la I Guerra Mundial.


Soldados en el Alto de Ibardin, hacia 1950

Las fronteras españolas.

Ciñéndonos a España, nuestra consideración de imperio colonial hizo que los límites de los territorios patrios fuesen cambiantes desde incluso antes de la unificación de los reinos peninsulares hasta llegar al último tercio del siglo XX.

En la actualidad España cuenta con un total de 2016,8 kilómetros de fronteras terrestres y 7905 kilómetros de costa, 28 puertos y 48 aeropuertos de interés público, y 7 puertos fronterizos[1].

Fuerzas expedicionarias en la carretera de Gibraltar

Hasta la entrada en vigor de los Acuerdos de Schengen y la subsiguiente supresión de fronteras terrestres interiores[2], en 1995, llegaron a estar activos un total de 56 Puestos fronterizos entre España y Francia, y otros 86 con Portugal, que desaparecieron para dar paso a diez Centros de Cooperación Policial y Aduanera (cinco con Francia, cuatro con Portugal y uno con Marruecos), además de los Puestos existentes con Andorra, Ceuta y Melilla, y del “Puesto de Policía y control” de La Línea de la Concepción.

Soldados ante la verja de Gibraltar (1968)

Si bien la presencia militar y los intereses aduaneros fueron los dos ejes fundamentales sobre los que pivotó el concepto de frontera como plasmación del poder del Estado, el moderno concepto de control fronterizo de personas ha ido ligado a la paulatina desmilitarización de las mismas, lo que unido a los acuerdos internacionales para liberalizar el tránsito de personas y mercancías ha supuesto la casi desaparición de estas en un proceso de radical transformación.

Frontera de Andorra (años 60)

De otro lado, la presencia policial para el control de personas no se entiende sin la existencia de documentos de identidad y viaje, los cuales no tendrían razón de ser sin la existencia de las fronteras.

La presencia de la Policía española en la frontera puede datarse ya en 1824, no es hasta 1906 cuando vemos unas detalladas normas sobre el particular, debiendo tomar como primer hito relevante la creación en 1908 del Servicio de Fronteras del Cuerpo de Vigilancia. A partir de esa fecha nuevos acontecimientos vienen a corroborar tanto la necesidad de control de las fronteras, especialmente la I Guerra Mundial, como la de documentar debidamente a los viajeros, haciendo obligatorio el uso del pasaporte, que en España tuvieron su reflejo en diversas normas de 1917. De todo ello hablaremos en próximos artículos.

Frontera de Andorra (2025)

Félix Alvarez Saavedra.

Notas:

1.- Este artículo está basado en el texto que sobre esta materia aparece en el libro “Pasaportes españoles”, publicado por la Fundación Policía Española en 2017.

2,.  Estos 28 puertos tienen tráfico de pasajeros, mercancías y pesca, otros 257 son deportivos; en cuanto a los aeropuertos, además de los 48 de interés público, existen otros 150 civiles privados.

No debemos confundir la mención de puertos o aeropuertos “de interés público”, con el número de los considerados “habilitados” como fronteras internacionales según la Orden INT/859/2023 de 21 de julio.

3,. España dispone de 1292 km de frontera con Portugal, 656,3 km con Francia, 67,3 km con Andorra, 1,2 km con Reino Unido -Gibraltar-, 19 km con Marruecos -8 en Ceuta y 11 en Melilla, sin contabilizar las decenas de metros del istmo del Peñón de Vélez de la Gomera con el continente-; además de 7905 km de costa.

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