miércoles, 1 de febrero de 2017

1975. Dos cabos de la Policía Armada y tres civiles mueren en Barcelona, tras tirotear un comando GRAPO el Cuartel de la Policía Armada de la Verneda

Dos cabos de la Policía Armada y tres civiles resultaban muertos en Barcelona durante un tiroteo acaecido en la madrugada del día 8 de octubre de 1975. Un comando de los GRAPO disparaba desde un vehículo en marcha nutrido fuego de metralleta contra el acuartelamiento de la Policía Armada de La Verneda. Otras dos personas —un civil y un policía armada— resultaron heridas.

El Gabinete de Prensa de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona facilitaba la siguiente nota: "A la una de la madrugada del día ocho de octubre, y desde un turismo de color claro marca Morris, se efectuaron varios disparos de metralleta contra la fachada del acuartelamiento de la Policía Armada de La Verneda.

Familiares de víctimas durante el sepelio

Los centinelas de dicho acuartelamiento repelieron la agresión, y en ese momento, un turismo en el que viajaban cuatro personas, que pasaba frente al cuartel, y cuyos ocupantes no atendieron o no se apercibieron de las advertencias de los mencionados centinelas, se Interpuso entre los agresores y las fuerzas de la Policía Armada, siendo alcanzado por el fuego cruzado. A consecuencia, de los disparos resultaron muertos instantáneamente don José Martínez Vélez, de cincuenta años; su esposa, doña Antonia Pérez Puentes, de cuarenta y nueve años, el hijo de ambos, don Antonio Martínez Pérez, de veintidós años, y herido de gravedad el cuarto ocupante del turismo, don Rafael Gutiérrez Porras, quien fue trasladado urgentemente al Hospital de San Pablo donde se halla ingresado.

Simultáneamente regresaban al cuartel de La Verneda dos patrullas de la Policía Armada que momentos antes hablan sido comisionadas para prestar servicio en relación con unos tiros oídos desde el acuartelamiento y que hablan tenido lugar en la calle Prim, a la altura de la del Trabajo. Por disparos procedentes del cuartel de 1a Policía Armada en el tiroteo antes descrito, y ante la falta de visibilidad debida a la hora y a la interposición del otro vehículo, resultaron alcanzados el cabo primero don Juan Antonio Alba Escalera, el cabo segundo de las mismas fuerzas don José San Nicolás Sánchez, que resultaron muertos, y herido de pronóstico reservado el policía armado don Manuel Fernández Brito."

El atentado terrorista de los GRAPOS contra el acuartelamiento dejaba un trágico balance de pena, dolor, rabia e impotencia al comprobar que los cinco fallecidos lo habían sido de forma colateral y fortuita, debido al nutrido fuego cruzado entre los centinelas del cuartel y los terroristas. Hasta el lugar de los hechos acudieron numerosas ambulancias que trasladaron a los heridos al hospital de la Santa Cruz y San Pablo de la ciudad condal, donde nada se pudo hacer por salvar sus vidas. 

Al día siguiente en la Iglesia del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, se celebraron los funerales por el alma de las cinco víctimas del tirotea acaecido ante el cuartel de la Policía Armada del barrio barcelonés de la Verneda. 

En la presidencia del duelo se encontraban el capitán General de Cataluña, Teniente General Bañuls Navarro, Gobernador Civil de Barcelona Martín Villa, alcalde de la ciudad Viola Sauret, presidente de la Diputación provincial Samaranch Torelló, jefe Superior de Policía Joaquín Apestegui, autoridades civiles, militares, familiares del matrimonio formado por José Martínez Vélez y Antonia Pérez Fuentes, su hijo Antonio y familiares de los miembros de la Policía Armada, cabo primero Juan Antonio Alba Escalera y cabo José San Nicolás Sánchez. 

Asistieron también a la ceremonia religiosa representaciones de las Fuerzas Armadas y un gran número de familiares, amigos y compañeros de los fallecidos que llenaban por completo el amplio templo. Ofició él Santo Sacrificio de la Misa el Vicario general castrense Fray José López Ortiz que tuvo sentidas palabras de condolencia hacia los familiares y compañeros de las víctimas.

Concluida la Santa Misa, en el exterior del templo se exteriorizaron las muestras de profundo dolor entre los familiares de los muertos a quienes dio el pésame el capitán general de Cataluña y las demás autoridades presentes. Un enorme silencio en homenaje a los fallecidos mientras despidió el duelo.

Los restos mortales de la familia Martínez Pérez fueron trasladados al cementerio del sudoeste, donde recibieron cristiana sepultura. Por su parte los féretros de los dos policías se dirigieron a Córdoba y a Abanilla (Murcia) 

En el acuartelamiento de la Policía Armada de Córdoba quedó instalada la capilla ardiente y el cadáver del cabo primero Juan Antonio Alba Escalera, muerto en acto de servicio en Barcelona, fue velado por miembros de la Policía Armada, Cuerpo General de Policía y Guardia Civil.

Al día siguiente tuvo lugar en la capilla del acuartelamiento el funeral por el alma del Cabo Primero Juan Antonio Alba. Al acto asistieron las primeras autoridades, gobernador Civil Mariano de Nicolás, Gobernador Militar General Rey Ardid, así como nutridas representaciones del Ejército, Policía Armada, Cuerpo General de Policía, Guardia civil, familiares del difunto y un gran números de público Terminado el funeral los restos del Alba Escalera fueron inhumados en el cementerio de San Rafael donde recibieron cristiana sepultura. 

Las honras fúnebres por el alma del cabo José San Nicolás tuvieron lugar en Abanilla (Murcia) y a las que asistieron el Gobernador civil de la provincia, el gobernador Militar accidental y otras autoridades civiles y militares, La Misa fue concelebrada por seis sacerdotes entre ellos el Vicario episcopal Don José María García que ostentaba la representación del obispo de Cartagena.

Carlos Fernández Barallobre.

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