martes, 3 de diciembre de 2019

La valerosa actuación del Guardia José Bravo Soria

Del diario "El Mundo" digital, en su edición correspondiente al 31 de agosto de 2013, extraemos esta noticia en la que se pone de manifiesto, una vez más, la valentía y el arrojo de unos de los integrantes de la Policía Española, en este caso del Guardia de Seguridad José Bravo Soria, de la plantilla de Sevilla, que no dudó en intervenir pese a encontrarse él solo ante peligrosos delincuentes.


Su actuación, según narra "El Mundo", fue la siguiente:

"El sofocante calor de aquel 22 de julio de 1934 se fue aliviando aquella tarde a medida que Antonio Rosa y sus compinches, Juan Gómez Salgado y Tomás Luna Pariente, recorrían las numerosas tabernas de Triana. El grupo, conocidos todos por las autoridades por sus andanzas criminales, parecía estar celebrando algo, quizás el reparto del último botín logrado en alguno de sus habituales golpes. O eso, pensaban los policías con los que se toparon aquella noche, o que andaban planeando el próximo robo. Nada bueno en todo caso. 

El Guardia Bravo Soria con el detenido (El Mundo)

Antonio, de 32 años, conocido como 'El Portugués', Juan y Tomás, de 38 y 30 años, respectivamente, se encontraban en la taberna conocida como la de Marcelina, en el Patrocinio. Hasta allí les habían llevado sus pasos y el alcohol que llevaban toda la tarde ingiriendo y allí estalló la disputa entre 'El Portugués' y Tomás que habría de acabar fatalmente para este último. 

La hipótesis que barajaron entonces las autoridades –y de la que se hizo eco el diario La Unión en su edición de 23 de julio– apuntaba a diferencias en el reparto del botín de un robo como la raíz del enfrentamiento que protagonizaron primero en la taberna y luego en la calle, a la que salieron ambos dispuestos a solucionar sus diferencias a golpes... o navajazos. 

Juan Gómez, el tercer hombre de la banda, se quedó dentro de la taberna mientras sus dos compinches seguían insultándose y Tomás le exigía a 'El Portugués' que le entregase su parte. Poco caso, por no decir ninguno, le hizo y eso encendió aún más los ánimos de Tomás, quien le propinó a su contrincante una bofetada tan fuerte que le derribó. 

La respuesta de 'El Portugués' no se hizo esperar y fue aún más violenta. Con un cuchillo de postre recién afilado le asestó a su víctima una puñalada que le destrozó el estómago. Fue, contaron quienes lo presenciaron, un "tajo tremendo". 

Pero no contento con eso, 'El Portugués' levantó en vilo a Tomás, agonizante, utilizando como palanca el cuchillo que había clavado en su abdomen, y luego dejó caer su cuerpo al suelo. 

Desde la taberna, Juan Gómez había visto cómo sus compañeros se enzarzaban en la pelea y ante el cariz que tomaba la disputa intentó intervenir. Salió rápidamente para mediar, pero no llegó a tiempo y cuando alcanzó la calle 'El Portugués' ya le había clavado el cuchillo hasta las entrañas y se revolvió hacia él tratando de hacer lo mismo, entablándose entre ellos una cruenta lucha que no pasó inadvertida entre un vecindario en el que se contaba la amante de Gómez. 

Josefa Rodríguez, de 26 años, llegó atraída por el griterío de la gente que se agolpaba para presenciar la reyerta y corrió a auxiliar a Juan, recibiendo varias heridas de 'El Portugués'. 

Esos mismos gritos atrajeron asimismo la atención de un vecino que vivía en la misma casa, un Guardia de Seguridad llamado José Bravo Soria, que descansaba en su dormitorio cuando fue alertado por las voces. A medio vestir y con su machete salió a toda velocidad y consiguió reducir a los contrincantes y arrebatarle el arma a 'El Portugués', que apenas sufrió unos cuantos rasguños y a punto estuvo de acabar con toda su banda".



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