viernes, 10 de marzo de 2017

Atentado frustrado

Un suceso que convulsionó todavía más a la ya de por sí convulsa España de aquellos años tuvo lugar en Madrid la noche del 23 de mayo de 1910. Alrededor de las nueve y media de aquella noche, el Guardia de Seguridad nº 846, Nicanor Blanco Segovia, destinado en la Dirección General de Seguridad, aguardaba un tranvía frente al nº 88 de la calle Mayor, cerca del monumento erigido en recuerdo de las víctimas que, cuatro años antes, en mayo de 1906, en aquel mismo lugar, había causado la bomba lanzada por el anarquista Mateo Morral al paso de la comitiva nupcial de los Reyes.


El Guardia escuchó, tras de sí, una fuerte detonación y una gran columna de humo a la vez que observó como un individuo huía del lugar. Sospechando que podría tratarse del causante de la explosión corrió tras él, dándole alcance, abalanzándose sobre el perseguido para lograr su detención.

Monumento a las víctimas del atentado contra SS.MM. los Reyes en mayo de 1906. Este monumento fue erigido en 1908 y desmantelado con ocasión de la proclamación de la II República

El individuo opuso fuerte resistencia lo que obligó al Guardia a hacer uso de su machete reglamentario para reducirlo, golpeándolo con él, no pudiendo evitar que extrajese un pequeño revolver de un bolsillo y, ante la posibilidad de ser detenido, se disparase un tiro en la sien.

El herido fue trasladado a la Casa de Socorro de la Plaza Mayor donde falleció.

Realizadas las oportunas investigaciones se pudo determinar la identidad del terrorista que resultó ser José Corengia Taborelli, de nacionalidad italiana, de filiación anarquista. Este individuo había llegado a Madrid el 15 de enero anterior y enterado el Cuerpo de Vigilancia de su presencia en la capital lo sometió a una discreta pero constante vigilancia que se abandonó al comprobar que no entablaba contacto alguno con filo anarquistas y que observaba una vida ordenada.

Sobre el objetivo del atentado que pensaba perpetrar el anarquista muerto se trabajó sobre la posibilidad que nuevamente fuese S.M. el Rey Don Alfonso XIII contra quien pretendía atentar José Corengia en la madrileña Estación del Norte con motivo de la llegada a la misma del Monarca, el día en que se produjo la explosión; sin embargo tal acción se vio frustrada por un cambio en el itinerario del Rey.  

En cuanto a la bomba, de fábrica similar a la usada por Mateo Morral en 1906 a quien conoció personalmente en aquella fecha, explosionó por un defecto a la hora de preparar el dispositivo de activación. Al día siguiente, en un registro que se practicó en la habitación que ocupaba el anarcoterrorista se intervinieron dos bombas más de idéntica hechura. 

Monumento actual a las víctimas del atentado del día de la Boda de SS.MM. los Reyes, levantado en el lugar que ocupaba el anterior, en la calle Mayor, en 1968

Volviendo al Guardia Blanco, añadir que su valiente actuación le sirvió no solo para recibir la felicitación de sus superiores, sino también la de muchos otros ciudadanos. Consecuencia de esta decidida intervención, el Guardia, recibió varios premios y gratificaciones en metálico. 

Como curiosidad señalar que un hermano del Guardia Blanco Segovia había resultado herido como consecuencia del atentado de Mateo Morral en 1906.

(El Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII 1908-1931. Mismo autor).

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