Es indignante y obsceno que un partido que se autotitula democrático -en este caso, cómo no, el PSOE- trate de prohibir que mañana los españoles nos manifestemos por la defensa de la integridad de España, representada, en esta ocasión, por Ceuta, invadida desde hace un mes no por esa pantomima de crisis migratoria de la que nos hablan, sino por miles de individuos, en perfecto estado físico, que han cruzado de forma ilegal nuestras fronteras sin huir de nada, simplemente siguiendo las instrucciones del rey moro, con la connivencia de este gobierno cobarde y traidor que tenemos.